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  • TRES PLANTAS cocina macrobiótica

PUDIN DE ACHICORIA




Ingredientes

polenta precocida (sémola de maíz), achicoria y dátiles


Proporción

1 medida de polenta, 5 medidas de agua, ¾ de medida de achicoria y 2 medidas de dátiles hidratados y troceados


ELABORACIÓN


Mide con una tacita, un vaso o un recipiente más grande, según tus necesidades.

Yo uso 1 tacita y me salen al menos unas 5 raciones. Para esta cantidad, necesito, más o menos, 9 dátiles y 1/2 cucharada de postre rasa de sal.


Te recomiendo que la noche antes dejes los dátiles cubiertos de agua para que se hidraten, así será más fácil triturarlos al día siguiente. Si no te acuerdas, también puedes hacerlo una hora antes con agua bien caliente.


La cantidad de achicoria es muy relativa. Dependerá de la costumbre o afición de los comensales respecto a los sabores amargos. Así que, como siempre, adapta la medida a tu gusto.


Pon la cantidad de agua indicada en un cazo y cuando llegue a ebullición vierte la achicoria en polvo. Normalmente la encontrarás en formato soluble. Puede hervir un par de minutos y luego déjala infusionar al menos 5 minutos más. Después cuela el agua para retirar los posos.


Ahora tritura los dátiles en la infusión de achicoria y cuando ya no queden trocitos, vierte el conjunto en el cazo en el que vayas a cocer la polenta. Añade la sal.


A continuación prepara las varillas manuales, una lengua o espátula de silicona o una pala de madera y el recipiente en el que se enfriará y tomará forma el pudin. Deja caer unas gotas de agua en este recipiente y espárcelas con la mano, eso ayuda a que la polenta se extienda con más facilidad posteriormente. Realiza estos preparativos antes de que empiece la ebullición porque luego vas a tener que remover constantemente y ya no podrás hacerlo. Por otro lado, al apagar el fuego, cuanto más rápido vuelques la polenta en el recipiente, mejor. Al cabo de unos minutos es menos maleable.


Al igual que en la receta de bastones de polenta con col de Milán y zanahoria, cuando el líquido hierva, vierte la polenta en forma de lluvia para que no se hagan grumos. Mientras, remueve enérgicamente con las varillas manuales.


Cuando se haya espesado, sigue removiendo con la espátula. Ahora ya puedes remover más tranquilamente, pero asegúrate de rascar el fondo y que éste no se pegue. Ve graduando el fuego. Si no hay burbujas no cuece, pero si hay demasiadas te puedes quemar con las salpicaduras. Yo suelo ponerme un guante de horno para evitar sustos.


Debes remover 20 minutos, que es el tiempo necesario para que la polenta precocida quede realmente cocida.


Al apagar el fuego, con cuidado pero rápidamente, vierte la polenta en el recipiente que hayas elegido. Si te cuesta extender la masa, usa la espátula de silicona humedecida con agua, te ayudará.


Ya solo hay que esperar a que se enfríe y solidifique. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente, aunque debes contar un mínimo de 1h.


Una vez frío, podrás comer el pudin tal cual o servirlo decorado con fresas o trozos de manzana cocida o compota o frutos secos, o alguna hojita de menta, etc. Con un poco de imaginación puedes conseguir presentaciones muy atractivas.


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achicoria maíz palmera datilera