Buscar
  • TRES PLANTAS cocina macrobiótica

FLAN DE MAÍZ Y CANELA

Actualizado: 26 oct 2021




Ingredientes

polenta precocida, dátiles y canela en polvo


Proporción

5 medidas de agua, 1 medida de polenta, 1 medida de dátiles deshuesados y troceados, sal y canela al gusto



ELABORACIÓN


Mide con una tacita, un vaso o un recipiente más grande, según tus necesidades.

Yo uso 1 tacita y me salen 6 flanes. Para esta cantidad, pongo 1 y 1/2 cucharada de postre rasa de canela y 1 cucharada de postre rasa de sal.


En 1 medida de agua tritura los dátiles. Es más fácil triturarlos bien en poca agua. En una cazuela, vierte esta medida de agua y las 4 restantes. Añade la sal y enciende el fuego. A partir de este momento, el proceso es casi idéntico al de la receta de bastones de polenta con col de Milán y zanahoria.


Prepara ya las varillas manuales, una lengua o espátula de silicona o una pala de madera, la canela y los recipientes en los que se enfriará y tomará forma el flan. Hazlo antes de que empiece la cocción porque luego vas a tener que remover constantemente y ya no podrás hacerlo. Por otro lado, al apagar el fuego, cuanto más rápido vuelques la polenta en los recipientes, mejor. Al cabo de unos minutos se empieza a solidificar y es menos maleable.


Así pues, cuando el agua hierva vierte la polenta en forma de lluvia para que no se hagan grumos. Mientras, remueve enérgicamente con unas varillas manuales o, si no tienes, con un tenedor. Cuando se haya espesado, sigue removiendo con la espátula. Ahora ya puedes remover más tranquilamente pero asegúrate de rascar el fondo y que éste no se pegue. Ve graduando el fuego. Si no hay burbujas no cuece, pero si hay demasiadas te puedes quemar con las salpicaduras. De hecho, yo suelo ponerme un guante de horno para evitar sustos.


A menudo los tiempos indicados en el paquete no son suficientes, se necesitan 20 minutos para que la polenta precocida quede realmente cocida. Cuando falten 2-3 minutos para apagar el fuego, añade la canela y mezcla bien. Vierte la polenta en los recipientes que hayas elegido. Sea cual sea el recipiente, esparce unas gotitas de agua en el fondo. Eso ayudará a que la polenta se desmolde más fácilmente.


Yo tengo unos recipientes de papel de aluminio en forma de flan, pero también puedes usar moldes para magdalenas, vasitos o boles pequeños. Y si quieres simplificar aún más, puedes volcar toda la polenta en una bandeja o cazuela, y obtener así un flan grande que luego puedes cortar en porciones.

Ya solo hay que esperar a que se enfríen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente. En mi caso, 1 hora suele ser suficiente ya que mi despensa en invierno es bastante fresca.


Verás que la textura es ligeramente más densa que la del flan. Por otro lado, una vez se haya solidificado, puedes comerlo tal cual, es decir frío, o caliente, ya que la polenta se puede recalentar y mantiene perfectamente la forma. Puedes hacerlo en el horno o en una sartén ligeramente untada de aceite. Si eliges esta opción, pon una tapa para ir más rápido.


Y si quieres usar esta receta para un postre festivo, puedes decorarlo con fruta fresca o frutos secos tostados o una compota.

ARTÍCULOS DIVULGATIVOS


Clica sobre el nombre de la planta para leer su artículo.

maíz palmera datilera canelo