Buscar
  • TRES PLANTAS cocina macrobiótica

ENSALADA DE RÚCULA, NABOS Y MAÍZ

Actualizado: 30 mar




Ingredientes

rúcula, nabos y maíz dulce


Proporción

al gusto


ELABORACIÓN


Esta ensalada se hace sola. Bueno, casi. Me encanta la rúcula y ayer me la comí tal cual, sin aliñar. ¡Qué delicia y cómo te anima el plato! Hoy aún tenía la mitad y, a la vez, unos nabos estofados riquísimos de la comida de ayer.


Me gusta mezclar verdura cruda y cocida en las ensaladas, así que simplemente he cortado los trozos de nabo un poco más pequeños. Me faltaba un contrapunto dulce y de textura diferente. Así que he ido a la despensa a buscar un bote de maíz dulce (en grano y cocido) .


Pero qué ocurre si no tienes los nabos preparados. Pues tampoco te llevará mucho trabajo cocerlos al momento.


1. Lava bien los nabos. Lo más eficaz es hacerlo con agua y un cepillo. Al no ser necesario pelarlos, asegúrate de que no queda tierra.


2. Yo suelo cortarlos en trozos grandes, pero en este caso, para ganar tiempo y que se mezclen mejor con la rúcula, te recomiendo cortarlos en cubos muy pequeños o láminas finas.


3. Pon una sartén en el fuego y cuando esté un poco caliente añade el aceite. No se trata de freír, solo de añadir un poco de materia grasa.


4. Con el fuego vivo, deja que se doren mientras remueves con frecuencia. Cuando ya estén un poco dorados y empiecen a sudar, añade sal, tapa y disminuye la intensidad del fuego. Si tienes un difusor, ponlo, ayudará a que la cocción sea más homogénea.


5. Se trata de que cuezan en su propia agua. Verás que su volumen se habrá reducido al final de la cocción.


6. Remueve de vez en cuando y comprueba si la intensidad del fuego sigue siendo la adecuada.


7. Tampoco destapes constantemente la sartén ya que el vapor que desprenden los propios nabos es el que permite una cocción sin añadir agua.


8. Cuando estén bien tiernos apaga el fuego y deja que se enfríen.


9. Ya fríos o tibios, puedes montar la ensalada.


Yo prefiero aliñar la rúcula con aceite y sal y luego añadir por encima el resto de ingredientes para que estos no se queden en el fondo.


Además del nabo estofado y los granos de maíz, le he puesto un poco de nabo crudo rallado. Me divierte comer la misma verdura cruda y cocida casi a la vez.


Tanto la rúcula como el nabo, en sus dos formatos, son muy sabrosos y han acompañado perfectamente una buena ración de arroz integral con una verdura recién hecha y aún calentita. Y ya sabes, no te olvides de la sopa o crema.




ARTÍCULOS DIVULGATIVOS


Clica sobre el nombre de la planta para leer su artículo.

rúcula nabo maíz